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27 de julio de 2017

Honor y gloria a Miguel Grau en su natalicio


Hace 183 años Piura vio nacer a un héroe de pura cepa. Miguel María Grau Seminario se separó del cordón umbilical un dia como hoy, en el año 1834, y conoció la luz de una patria que años más tarde defendería con la vida.

Las Fiestas Patrias es el escenario perfecto para honrar a “El caballero de los mares’, un adalid como pocos que batalló hasta el último aliento en el Combate de Angamos a bordo del monitor Huáscar, en plena Guerra del Pacífico.

Hijo del coronel colombiano nacionalizado peruano, Juan Manuel Grau Berrío, y de la dama piurana Luis Seminario del Castillo, vivió sus primeros años en el puerto de Paita. En ese contexto se forjó su vocación a la marina.

Con 20 años ingresó a la Marina de Guerra del Perú y se trasladó por diferentes navíos hasta consolidarse como un oficial de esta fuerza armada. Conoció el amor por primera vez el 12 de abril de 1867 cuando contrajo matrimonio con la limeña Dolores Cabero y Núñez, con la que tuvo diez hijos.

En 1868 fue reincorporado como comandante del monitor Huáscar hasta convertirse en capitán de navío. Su paso por la vida política le permitió dar a conocer el estado de la flota peruana cuando resultó elegido en 1875 diputado por la provincia de Paita.

El 5 de abril de 1879, cuando estalló la guerra con Chile, solicitó un permiso especial al Congreso para volver al servicio. Tenía 45 años entonces y toda la energía para comandar el Huáscar frente al poderoso armamento chileno.

Triunfó en el combate naval de Iquique tras hundir la corbeta Esmeralda. Esta victoria definió su humildad y compasión cuando rescató a los náufragos chilenos.

Su posteriores incursiones pudieron haber cambiado el rumbo de la guerra si el Gobierno de Mariano Ignacio Prado habría dedicado apoyo a nuestros soldados. Pero todo cambió el 8 de octubre de 1879 cuando, cercado por los enemigos en medio del Pacífico, murió por una granada que al acorazado Almirante Cochrane lanzó.

“Todo lo que puedo ofrecer en retribución de estas manifestaciones abrumadoras es que si el Huáscar no regresa triunfante al Callao tampoco yo regresaré”, dijo días antes de su muerte en un banquete ofrecido en el Club Nacional.

Fuente: La República

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